El Business Intelligence (o inteligencia de negocios) es una estrategia de análisis de grandes cantidades de datos, procedentes de distintas fuentes dentro de la empresa, que tiene como objetivo final la mejora de los procesos de negocio y la ayuda en la toma de decisiones empresariales. Esta estrategia, si se lleva a cabo de forma correcta y planificada, le permitirá contar con una mejor posición frente a sus competidores sin aumentar los recursos empleados o aumentar su cuota de mercado.

A continuación expondremos 5 claves que, a nuestro entender, constituyen los factores más importantes a la hora de implantar en una empresa un sistema de BI:

  • Participación activa dentro de la empresa

Lo primero que hay que destacar es que, para que los reportes y estrategias que ofrece el BI funcionen y cumplan su cometido, es necesaria una implicación y colaboración de toda la empresa. Si el gerente tiene grandes planes para llevar hacia delante el negocio pero el resto de empleados no participa en el proceso de forma activa, todo quedará en una intención. Una empresa que quiera sacar todo el partido que ofrece una herramienta de BI deberá implicarse con el proyecto desde todos sus departamentos e incluso e incluso podría ser necesario un cambio de modelo organizacional y de las fórmulas de toma de decisiones.

  • Comunicación y acción transversal

Cuando una organización define unos objetivos concretos a los que dirigir el trabajo, en ocasiones son difíciles de alcanzar. Muchas veces esto requiere cambios en los procesos, cooperación entre departamentos y comunicación fluida entre todas las áreas y departamentos de la misma. Por ejemplo, de nada sirve que tengamos datos que resultarían útiles para mejorar la atención al cliente si estos datos no llegan al departamento de atención al cliente. La organización debería funcionar como un bloque común y fuertemente interconectado, no como áreas independientes.

  • Enfocar el esfuerzo al éxito

Si disponemos, dentro de la empresa, de grandes volúmenes de datos, el BI puede ofrecer resultados demasiado amplios. Se recomienda, en estos casos, que en los primeros pasos de la implantación de un sistema de BI las organizaciones se focalicen en el uso de datos muy concretos. Así, la empresa podrá manejarlos eficazmente y, una vez que esta tecnología vaya interiorizándose, ampliar el volumen de información que se utiliza a largo plazo.

  • Cambios hacia el Business Intelligence

Cuando se decide comenzar un proyecto de implantación de un sistema de BI, lo normal es informarse a través de expertos en la materia y administradores de datos para entender mejor los procesos. En esta fase es probable que descubra cambios que necesita realizar en la organización y en la actividad de su empresa para el aprovechamiento de esta tecnología, o que le surjan dudas como si debería dar formación a sus empleados para el manejo del software de BI, si debería reestructurar o reubicar algunos puestos de personal contratado, o si será necesario un nuevo perfil profesional dentro de la empresa. Todos estos factores deben ser planteados y reflexionados antes de tomar una decisión.

  • No se centre en métricas económicas

En muchas empresas se cree, por norma general, que el BI es útil para la extracción de datos puramente económicos (es decir, facturación). Esto es, ciertamente, así, pero no se centre en este tipo de datos exclusivamente; gracias a esta tecnología podría conocer las preferencias de sus clientes o usuarios, las horas o días de compra, las promociones más aceptadas… Por lo que es recomendable que aproveche toda esta información para mejorar cada área de su empresa, desde la atención al cliente a las ventas o marketing.